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9 poemas de un libro de culto: Choza de Efraín Miranda


Efraín Miranda es autor del poemario Choza, libro donde nos invita a reflexionar, desde una visión tanto cósmica como terrenal, en la esencia del indio, en la infinitud del poder de la naturaleza y en la inagotable rebelión contra un mundo occidental que niega y socava la sensibilidad del ande.  Frente a la corrupción del lenguaje y a la poesía cursi y boba u solemne o vacua Choza nos conmueve por su poder de enfrentarnos contra nuestra propia idiosincrasia.

(foto de Martín Chambi)

E  A

Terrón con predruscos
y gotas de agua: Madretierra,
¡eres el surgir en el espacio!
¡surgen tus bosques, tus océanos, tus animales
tus montañas; tus concreciones!
¡Surgimos nosotros!
¡Surgen los tiempos, las leyes, los movimientos; las

(abstracciones.

¡Madretierra, madre de las similitudes,
de las interdependencias, de los ciclos,
de la evolución;
madre de los instintos vegetales y animales;
madre de la sociabilidad;
madre de la mecánica interactiva;
madre de lo sensible;
madre material de la antimateria;
¡Madretierra, madre nuestra!

¡Madre de la Unidad indivisible:
Espacio- movimiento y materia-tiempo
que es lo mismo:
movimiento- tiempo y espacio-materia.
¡Unidad – Madre!

E  B

Esculpiendo con múltiples cataratas-,
caen los ríos sobre las piedras del pleistoceno;
las menores cascadas
erosionan nuestras caras de cien millones de años.

Hemos nacido;
hemos muerto;
hemos nacido. Estamos con todo en conversión,
estamos inmersos y derramados,
estamos inmóviles en la materia móvil,
nos movemos en la materia detenida;
está afuera lo que nos rodea
estamos afuera para lo que nos rodea:
integrados para lo mismo.

Seres vivos y minerales nos equilibramos
en las espiras cíclicas;
nuestros cuerpos no cambian más de lo que puede una
(célula;

un millón de años y moriremos,
naceremos, moriremos, naceremos, en una neonaturaleza

Las cascadas labran nuestros cuerpos, caen las partículas,
la fricción no nos da paz;
los magnetismos se invierten,
la vibración lumínica no produce nada circunstancial,
se estructuran y desestructuran las proteínas;
una pupila de ojo moribundo crece
y desencadena catástrofes
en el tiempo material del mundo material.

(foto de Martín Chambi)

E   C

Entre cerro y pampa está mi choza-,
para millones de años.

Mi pueblo la ha proyectado,
mi pueblo la ha edificado,
mi pueblo la ha investido
y mi pueblo le ha dado su nombre.

Mi pueblo me hizo nacer,
mi pueblo me ha alimentado,
mi pueblo me ha educado
y me ha dado lo que necesito.

Mi pueblo está aquí,
mi pueblo me ha dicho que hable a su nombre,
de su condición universal:

Como: domino animales, vegetales y minerales antes de
(ser procesados para la cámara húmeda de mi boca;

me visto:    extraigo productos para elaborarlos en la
máquina de mis manos

hablo:         transformo acústica para representar las imágenes
(de mi mundo;

me connaturalizo:    ofrendo a la Madretierra, a su
(descendencia y a sus fenómenos mis homenajes vitales;
creo:   me desgarro para hacer mis modelos de tiempo y
(de espacio;

me gregarizo: origino costumbres individuales y de grupo;
pienso: de mi prelógica ideofuncional evoluciono al
conceptualismo;

mi terapéutica:    fusiono medicina biotelúrica y anímica;
mi sabiduría:     he heredado ciencia; la comprendo, la
profundizo  y la extiendo hacia los mundos.

E  CH

 

Cuando al otro lado del mundo anochece
aquí amanece, y :

¡Brillas!
¡Grandiosa finitud, origen, historia y vida!

De las regiones se levantan las plantas, insectos,
aves, ideas, formas,
estructuras que somos;
trascendiendo nuestro homenaje hacia tu luz y calor
junto a los reflejos y emanaciones de la Tierra.

Volvemos a saludarte: ¡Imagen suprema de los
(pensamientos,
procreador, actividad, relación y estado!

Cada día repetimos la búsqueda de tu trayecto
para encontrar los signos y señales primeras
y últimas en el devenir.

Tocas y sensibilizas los minerales
preparándolos para las etapas orgánicas;
porque es cierto que tu alborotada y trasmonte
hacen el día y la noche en cada célula
y re-encontramos la misma materia
en el protoplasma y en los sentimientos,
en la memoria y en los genes,
en las proformas vivientes
y en la textura de los elementos liberados.

Y, volvemos a mirarte: ¡Gran hermoso en los jardines
de tu mansión!

Rigiendo y dispensando,
abundando y regulando
nuestra supervivencia.

 

E D

P A C H A M A M A

La Madretierra, esclarece a sus hijos
del linaje humano:

-“Ustedes son mi movimiento, mi continuidad,
mi energía, mi inteligencia, mi cambiante materia;
son ustedes las antenas de mis sentidos,
mis órganos, mis enseres,
mi patrimonio que no lo pierdo ni lo recupero
lo mismo que los otros animales y vegetales.

Ustedes son mi desplazamiento, mis prolongaciones,
mi cerebro con mi actividad más poderosa;
ni en la abstracción total
ni en la realidad más concreta
puedo dejar de ser;
son ustedes lo visible de mi profundidad
y lo superficial de lo desconocido
en mi actual o en mi remoto estado.

Los inventos salen de mi naturaleza,
mi creación se proyecta por ustedes
porque son mi instrumento;
ustedes y lo que hacen ustedes en el encierro de mi
(materia.
Están ordenadas las instalaciones de la inteligencia,
están pre-establecidas las imitaciones
a mis formas interiores de reversión e inversión.

La eternidad me descubre,
lo infinito me oculta;
mis mantos geogénicos nacen y matan mis expresiones
(biológicas;
los peldaños ferrocelulares, nitrocelulares
están intactos en la escalinata;
todo he previsto y preorganizado:
los líquidos y la gravedad,
los sólidos y el magnetismo,
los gases y la repulsión y la cohesión…”

E E

¡No me grites de calle a plaza: cholo;
grítame de la selva a la cordillera,
de mar a sierra,
de Tahuantinsuyo a República: INDIO!

¡Lo soi!
¡A puntapiés, insultos y balas: lo soi!

¡Explotado, robado, asesinado: lo soi!

¡Con mi esqueleto, mi ecología y mi Historia: lo soi!

En iglesias, coliseos, municipalidades
me gritan: ¡indio!
Los descendientes de galeotes, criminales, indultados
aventureros hispanos me gritan: ¡indio!
Todos los descendientes de Adán y Eva me gritan: ¡indio!

¡Soi indio!

Tengo el color mismo de mi Madretierra,
raíces en mi misma Madretierra,
nací en mi y de mi Madretierra,
nací de y en sus elementos energéticos,
de su cinética activa y germinal;
soy indio: una de las variadas formas de su creación.

¡Soi indio!

Y, para los genealogistas, regalo en mi choza
lustrosos pergaminos de animales pur sang,
con el árbol verde virgen, a partir de un tronco
(nobiliario,
o, si lo desean, desde un origen cavernario
o, si lo estiman, desde una cuna extraterrestre
o, si lo creen, desde una concepción antinatural.

M E

Al leer mis hijos sus libros
no son mis hijos;
pierden mi paternidad, otros papás me desplazan
los que adoptarán.

Terminan la lectura, no me ven:
no soi su padre, no somos su familia,
no somos los parientes descritos en el libro
Lo han entendido.

Comienzan a separarse;
se despiden, de la ropa nuestra, con el uniforme,
retiran sus facciones de mi somática,
adquieren movimientos para sus poses
de la gente dominante;
hablan de lo que no sé si existe,
tocan otro mundo
en el que me dicen que soi una momia.

Cuando leyeron sus libros, mis hijos,
se les desprendieron las bayetas del cuerpo.
El que lee y escribe está en la corriente del progreso.
Comprarán camiones, casas, negocios…

MF

La gramática española cuelga desde Europa
sobre mis Andes,
interceptando su sincretismo idiomático.

Sus grafías y sus fonemas, atacan con los caballos
y las espadas de Pizarro.
Mi lenguaje resiste, re refugia, lo persiguen,
lo desmembran.

En tantos siglos de guerra intercultural
todas las batallas hemos perdido.
Ellos tienen todos los elementos a su alcance:
su estado mayor en la real academia
y sus soldados intelectuales;
los nuestros, nada, un agrupamiento, pasivo
al modo tupamaru segundo.

En mi choza ha caído la mano perdida del Manco de
(Lepanto
con vidrios, ácidos, alfileres
que contorsionan mi lengua
y sangran mi boca.

(foto de Martín Chambi)

L N

¿Qué soi?
-Un ser vivo.
¿Y, qué es un ser vivo?

¿Qué soi?
-Un animal.
¿Y, qué es un animal?

¿Qué soi?
-Un animal racional.
¿Y, qué es un animal racional?

¿Qué soi?
-Un humano.
¿Y, qué es un humano?

¿Qué soi?
-Un indio.
¿Y, qué es un indio?

¿Qué soi?
-Una persona.
¿Y, qué es una persona?

¿Qué soi?
-Un hombre.
¿Y, qué es un hombre?

¿Qué soi?
-(*)

(*) Amigos, filósofos, biólogos, antropólogos, juristas, políticos, etc, ¡ayúdenme en esta reflexión!

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