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Intempestiva, casa & otros poemas de Jorge Chávez Alvarez

Poeta: JORGE CHÁVEZ ALVAREZ
Nacionalidad: PERUANA
Economista por la Universidad de Lima, estudios de doctorado en economía por la Universidad de Oxford (Gran Bretaña) y de maestría en desarrollo económico por el Instituto de Estudios Sociales de La Haya (Holanda).
Presidente de MAXIMIXE y Financiera Mitsui Autofinance y director de la Cámara de Comercio de Lima. Expresidente del Banco Central de Reserva del Perú, gobernador del Perú ante el FMI, el BID y el FLAR y consultor para el Banco Mundial, el BID, CEPAL y el Comité de Desarme de la ONU. Consejero académico: Universidad de Lima, Universidad Nacional Agraria y Universidad Ricardo Palma. Fue profesor de las universidades de Lima, de Piura y de ESAN.
Autor del libro “Reino de lo Inútil”, compuesto por cinco estaciones: Intempestiva, Pétalos de Vidrio, En el Nombre del Padre y del Hijo, Madrigales a la Diosa Alilat y Re/Versos, publicado por Hipocampo Editores en agosto de 2018, destacado por el crítico Ricardo Gonzalez Vigil en su Balance Literario de 2018.
Recitales poéticos recientes: Festival Internacional Primavera Poética, en el que participaron destacados poetas de diversos países; Jueves de Poesía y Narrativa, organizado por la Asociación de la Cámara Popular del Librero (Poetas: Oscar Limache, Jorge Chávez Álvarez, Rodolfo Ybarra, Fernando Cassamar, Miguel Blásica y otros); 999 Calorías de Poesía, organizado por Tierra Baldía (poetas: Roger Santivañez, Jorge Chávez, Dalmacia Ruiz Rosas, Cronwell Jara y Patricia Del Valle), julio 2019; Recital Siempre en Poesía, organizado por el Ministerio de Cultura e Hipocampo Editores, mayo 2019; Encuentro con el Poeta Jorge Chávez Alvarez, organizado por la Librería CasaTomada (comentarios a cargo de Fernando Carvallo), febrero 2019; Entrevista en el programa radial “Letras en el Tiempo”, cadena de radio televisión RPP, abril 2019; Poesía en la Ciudad, viernes literarios organizados por la Municipalidad de Lima, marzo de 2018; Presentación del libro Reino de lo Inútil, organizado por la Casa de la Literatura Peruana (comentarios a cargo de Ricardo Gonzalez Vigil y Fernando Carvallo), diciembre 2018; Tercer Festival de Poesía de Barranco, organizado por Plectro, noviembre de 2017.
Autor de diversos artículos y ensayos en temas económicos, sociales, políticos y filosóficos. Obra poética elogiada por connotados literatos, como Roger Rumrill, Ricardo Gonzalez Vigil, Cronwell Jara, Fernando Carvallo, Juan Ochoa y Rodolfo Moreno. Aficionado a la composición musical y a tocar piano.

POEMAS:

*INTEMPESTIVA

I
A cuánto vas sin arte cabalgando tu osamenta
Raudo señor de la nada
Cuan veloz medra tu giba de tan andar inflado
Vaciando las usinas del deseo

A cuánto vas sin son ni pisca de fragor
Reluciendo en tu ojal la estrella extinta
Bajo tus pies raudos el frío y el calor
Coronándote en su cima de altos círculos
Tan bajos

Melenuda deidad canija
Detén tu peine hiperactivo ante el reflejo mudo
En mecánico y lacónico aliento
De las pasmosas máscaras de tu imagen nimia
Ante tu féretro

Para resucitarte de entre los tuertos
Franquearé las capas del silencio
Una tras otra entrañándonos catárticos
En procreativa desolación
Hasta la última capa de todas
Primera nota en sí infranqueable
Melodiosa

II
Desde el mero exagerado Ahí
Una nueva soledad crujiente se anuncia y aproxima
Vendaval de aire fresco en el rostro
Hormigueo de raíces libres en zancadas
De nieve sombría y sonante
Como un Bigbang antorchado de hora y huida
Iluminando la cripta de sombras saltarinas

La innovada soledad que hoy se me adelanta
Como una muerte de todo lo previo
Se acrisola en matanza de oropeles y aplausos
Encadenados al vacío de mi casa

Estas son las tinieblas que ahora cantan
La puntualidad de volver sobre tus cabos
Para que desde hoy todo pasto crezca de tus ojos
Y toda luz desmaye en ti
Dulce cuerpo malicioso

Qué sano así cabalgas los océanos del agua
Y embistes las estrellas entre nubes de papiro

Qué sano así soplan las mareas que mecen
Y estremecen los mimos en bandadas

Desliza ora bien tus pies de gases helados
Exentos del grillete del sentido encristalado
Rendidos al balsámico oleaje de lo ignoto
Despojado de nostalgias en la rada

Ahoga así tu mudo miedo
En el sigilo del deshielo
Tu esperanza estrellada contra el recuerdo
De arder torpe qué importa si en maretazo tardío
Respirando profundo tu último resquicio de jungla
Entre calles atestadas de fantasmas
Amancebando en mi sombrero

III
Abajo el mar con sus olas de regreso
Vitoreará el jubileo del estuario
Y las sirenas hondas del deseo
Besarán tus huesos y tu carne
Al pie del mástil arañados
Con tu lengua doblada bajo el brazo
Palatina de la zambra
Aovando en gesto de aire

Sólo en ti corazón resucitado
Estoy viviendo mi verdadera vida
El ensueño en el momento justo
Para volver atrás avante
Confiado y seguro de mí mismo
Como un instante de muerte
En el momento injusto de la yerba
Trasquilada por la bestia

Sólo en ti este arder en el agua del círculo
Sorteando obstáculos hasta la cresta más alta
Exhalando el panteón de los espermas
Este abrirse de adelfas en el espacio inhóspito
Abrirse de piernas de cenizas
Abrirse de boca de colores boca a boca
Con intensidad de ojos insolubles
En la obertura germinal de la palabra
Vertical en deuda de hora suspendida
Como rayo en ancas de un navío
Extraviado en el intrínseco frío

Sólo en ti este huir del absurdo soliloquio
Del desvelo a lo invisible sobre el plato
Sólo en ti ¡oh! dulce cuerpo malicioso
Este andar de insinuarse el anhelado manjar
Que en senos de dunas reverbera
En mi asolada aldea

*CASA

Mi casa es un barranco
Dentro de otro barranco
No hay más lugares así dibujados
En un gesto de ínfima luz

Desde aquí se otea el vacío del día
Incontable tras otro día
El vacío del parque en alborozo
Y el parloteo vacío de los árboles

Estar dentro de este paisaje
Dividido en asertivas negaciones
Arañar el muro de luz en el poniente
Ser parte de las cosas
Saberte prescindible intercambiable
Es un aire insustituible

Todo a mi alrededor me toca y me ablanda el alma
Cada átomo me cuenta resonancias íntimas
Me llora sus penas de niño muerto
Reiterada y redundantemente

Miro mi vida al final de un futuro sin línea ni tiempo
Mi obra inacabada palmo a palmo
Mirándome dondequiera que esté
Encorvándome ante mí mismo

Todo de manera neutral
Como si no pasara nada
Y no pasa nada nunca nunca nada
Sólo a lo lejos las olas una tras otra
El repique de lo ya vivido en algún dado
Un hilo que zarpa desde el hielo
A una llanura de tormentas entre sueños de aguas

Esta es pues tu casa de miel y de hiel
Hecha por ti
Con tus propias manos de muros
De vértigo inmune a la caricia

*RELOJERO

Qué hago aquí parado bajo el cielorraso
Doloroso infecto
Escuchando siempre la misma canción
La misma mímica catastrófica

Tengo las horas contadas
La prisa larga y lustrosa
Un libro que me detiene de pronto
Oteo pasteo la escritura y la muerte
Agarradas a golpes
Más no hay tiempo para nada

Sigue sigue sigue
Empieza a ser de nuevo bajo mis pasos

De pronto un pasaje oscuro
Un animal con pasamontañas
Me seduce desde una lata
Reluciente como un espejo
Reluzco en ella
Y veo que el brazo en el abrazo era falso
Y el pezón izquierdo era más ardoroso
Que el derecho bajo la lámpara de gas

*SEÑORÍOS DE SULCO

Nada me incita más en este mundo
Que esta cosa que se escribe sola
Dentro de mi mano
Esta bovina hollando la pócima que intoxicó la Polis
Convirtiendo los señoríos de Sulco
En rachas de corazones rotos
Y campos de exterminio de la palabra

Desde entonces sólo pensar en nada
Y verme tan solo la mano temblorosa y torpe
En el degüello del creer o no creer
Del maldecir con el dedo meñique la lisonjera náusea

Este cansancio no es del día
Es del tiempo en sí apiñado
En las exequias hondas de mi guante
Este adivinar la sombra disfrazada de luz
Radiante de tus bellos lentes

Hambre y sed y nada
Nada almorzándome la lengua
Nada y beberme la tersa mirada de espinas
Nada y cegar mis ojos ya mudos
Por no darme la gana de decir con la saliva
Porque simplemente
Esta cosa que es y se escribe sola
De toda ilusión enferma de significado
Me salva

*ANTÍGONA

¡Oh Antígona!
Luna negra de los muertos del alba nueva
Que en cimas de sollozos anuncias
Aves de rapiña devorando la sombra de Polinice
Alabado sea el fraterno sosiego de tus manos
Hijas de abuelas navegantes
Como barcos destrozados
Con su luto clavado en las estrellas
Colgantes de los árboles batidos
Por vientos de los montes umbríos

¡Oh Antígona!
Constelada cabellera de los muertos del alba nueva
Venid a sepultar a la humanidad muerta
Que cojea hoy y tensa el arco de su cadáver invisible
Bajo el polvo fino de la dispersa historia

Destruido está el día
Tras tu huella fabulosa en el corazón del amor
Sólo humeantes torsos bajo el cielo han quedado
Y abrasados tus aceros en los versos de Eielson
Para embrutecer el flagelo a los mortales que osan infringir los edictos reales
Del amo que habla por los dioses
¡Oh Antígona!
He detenido un sueño en el horizonte fértil de tus rabinas manos
Y se me ha metido un siglo al ojo jónico
Trenzados arcoiris
Entre dóricas islas de paz
Arropadas en hojas de plátano
Para adorarte

Y yo escribiendo como si todo pasara
Mirándome en tu piedad
Insepulta en el espejo
Pasto a la voracidad de la sangre
Nadie para esta falange de nube
Abigarrada en tus remotos dedos

*DIVINA COMEDIA

Vivo en un embudo cómico
Todo yace aquí boca abajo
Desde la mecha marchita
Hasta el aire vivificante que huele a moho

Nada es sagrado dentro de esta grieta horadada por las aguas del Leteo
Excepto el as de corazones salvajes
Atestado de luciérnagas
En el apolíneo cuerpo a cuerpo
El as de los tigrillos ojos
Irradiando de fuego insondable
El beso postrero bombardeado
Ya sin rostros en el espacio traslapado
De nosotros
De fuimos de hubiéramos
La sagrada familia huyendo
De sí misma por el mármol negro
En complicidad de imanes invisibles
Como en película de Humphrey

Yo que no sabía nada del amor intenso
Y que atesoré como máxima felicidad
Un puñado de caramelos de perita en la memoria
He visto esos ojos de bengala llover a cántaros
Caerse de rodillas los codos ajetreados
El panal de hormonas patinando por la lengua
Y china tinta en el papiro de la garganta que baja
A las cataratas de Murchison

Un respiro camino a casa ajena de una manada de elefantes
Musulmanes y cristianos nómadas
Al llegar una botella vacía y que te lama nadie con la lupa
Desnudando una Julieta en mis orillas fangosas
Y mi multitud de islitas

Al noveno círculo cunde un llanto de Luzbel a carcajadas
Carne arrastrada como espinas de palabras
Por un camino apiñado ya apagado
La bicicleta tirada en el piso con su cesta vacía
Y sin arado para mis orquídeas que crecían en tu frente
Al fin de cuentas mi noema
Sublime soplo hasta la médula

Árida sábana el no tenerte
El no siquiera conocerte ni saber si existes
En la vegetación incierta de las riberas
O si pintas de catarata en catarata
El verde de azul indio y corrillo
Muy dentro de tu ombligo

Estás aquí enjaulado en bufo embudo
Con un rugir que ya nadie escucha
Tu enemigo lleva puesta tu corona
Y tú sonriéndole
Sombra hercúlea diminuta
Sonrisa de gloria torpe
Y cero ritmo de lucha

Tal vez el blanco de tu paz postiza
Sea mi lid dorada en este lodo
Por ello bajo la mesa de mi cabeza
Despunta un istmo de lisa curvatura
Sobre el que una cebada flamea
Ilesa fuente de inundación
En abundante y perfumado oro
Bañado en proverbial cerveza

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