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Atonal & otros poemas de Lourdes Montenegro

Atonal

Por donde quiera que empiece podría aferrarme de algún hondo dolor

Para narrar los cuentos, en vez de seguir oyendo,

Esos mal tramados por tantas voces muriendo y naciendo.

Los días ya no reconocen la luz

Una ceguera concienzuda, cual lazarillo timador,

Guió cada segundo.

Y la voluntad mezquina se amigó

De cada duda e intentó

Un refugio y un altar

―Con vana ingenuidad-

Mientras creía apuntar en la sien a la acéfala intuición.

(Pero la verdad, que no reconoce destiempos, contratiempos, ni mucho menos protocolos, juega entre velos y surge desnuda desde el centro, o desde algún rincón, sonríe hacia aquello por lo que antes lloré)

Y preferiría la desesperación y el odio a esta calma hipócrita que arma mi rostro y desdeña mis vísceras; que no me permite un sentimiento puro que pueda darle forma al coro de ineptos que conforma mi ser, que pretende un poco de luz en este texto.

Solsticio de invierno

¡Cómo se retuerce la criatura que nubla mi pecho ante esta ventolera! Lanza hilos metálicos a cada extremo, a cada punto cardinal y entonces, crucifica mi carne, y el alma se agota en esta lucha por empoderarse nuevamente del cuerpo, porque el cuerpo reniega, huye de los manantiales, con su inmensa añoranza dormida a cuestas.

Ay niña de amores expirados, cosidos en la nuca, incansables inquisitivos conversadores ¡falsos amuletos!

Te daría un respiro hondo y sin punzada, para que volviéramos a ser magas en vez de locas tristes.

Esto es:

Vuelo a ras de piso, a través de una densidad azabache, niebla que oscurece un amanecer de sol más lejano. Vuelo de espaldas, con los ojos cerrados, con la boca llena de aire más claro. Vuelo como nado lánguido en alta mar o en un jardín irrespirable, en una avenida de semáforo averiado por la que conducen, solamente y alguna vez, choferes ebrios y solitarios. Vuelo discreto. Vuelo de brújula en la frente.

Síndrome de Rokitansky

El caminito estrecho y generoso

Incómodo y resplandeciente,

Admite pasajeros, pero no hay diálogo.

Ha sido derribada la fuente del eco,

El vacío prohíbe la música.

Aquí y en la quebrá’ del ají

¿Y si me resisto a seguir mamando la teta agria de este mundo?

Descreída de su materialismo corro el rumor de que hay un tesoro que no pueden arrebatarnos ni muertas, y le cuento a mis hermanes que nos lo coartan día a día, pero ser dignas de él jamás, porque es principio de todo ser, de toda vida. Aunque nos hayamos confundido y una parte de esta gran familia someta al resto. Aquí, y en la quebrá’ del ají, el deber de servir, de ser útil, sólo han de tenerlo las cosas.

Autorretrato

Cada orilla implora ternura.

Y yo que soy isla

Digo amar y naufrago

                  
Si aprendiera a hacer de mi sed una fuente,

Reconociendo el héroe en la mendiga,

No repartiría ensalmos en piedras invisibles

Flotando al centro de todos los escenarios.

Atrás de mí el abismo

El agua del Pacífico susurra en mi oído izquierdo

El agua del Atlántico susurra en mi oído derecho.

Y en mi timo se mezclan todos los océanos y entonan un canto antiguo:

Soy una isla sin tiempo que no cabe en el cotidiano

No me rotulen con ningún número.

No tengo rostro ni nombre ni edad.

Soy el sueño de un pez,

El brillo en el tórax de un escarabajo.

Ferpecto

Giro en la elipse del azar

encuentro espejos y pasadizos

puertas que se desdibujan

 llaves que caen

vericuetos a un destino

del que con amagues desvía mi despiste.

Perderse es temporal:

grita y tira la rienda el viajero confiado en su estrella.

Un plantel de entidades invisibles

arroja oro y veneno

me entretiene, me empuja

y ríe más allá del bien y del mal.

La poderosa bicha teje mantos púrpuras desde las sombras

me los pongo de poncho y arden mientras le coqueteo a la Luna:

Mis llamas crecen cuando se excita.

En galope certero mis bestias son ángeles

que beben del manantial de la templanza.

Por la noche hay rostros que aparecen

 para desaparecer

iguales distintos

con risas macabras.

Todo amanecer tiene su campo de flores o sandías,

me embriago en cada ocasión,

chorrean por mis brazos jugos y mieles.

Con las mejillas pegajosas y cicatrices en la nuca

celebro entre cantos y algarabía:

¡Es ferpecto!

Nacer por voluntad

¿Usted cree que ha nacido solo porque su madre

lo ha expulsado de su entraña?

Eso ha sido mérito de la naturaleza,

y de su madre, en todo caso, por sacárselo de encima,

y en su infinita generosidad

hasta lo ha alimentado.

Pero sépalo,

usted nacerá el día en que decida hacerlo.

Emprenda ya esa búsqueda,

este mundo no necesita más abogados,

ni médicas, ni enfermeros,

ni ingenieras, ni arquitectos,

ni dirigentes políticos, ni periodistas,

ni psicólogos, ni psiquiatras,

ni modelos, ni deportistas
ni filólogos, ni astronautas.
¡Es urgente señores y señoras!

este mundo se cae porque está lleno

de criaturas que creen que han nacido,

que confían en su madurez

¡criaturas convencidas de su adultez y aún ni siquiera han decidido nacer!

¡Quiebren hoy su cascarón oscuro!


Lourdes Montenegro es poeta y narradora oral. Fue publicada el año 2016 en la antología Relatos y Proezas de los Cabros (Editorial Siempra). Ganadora del tercer lugar del certamen de poesía slam en la Feria Crea Arma tu Libro en la ciudad de Antofagasta. Ese mismo año funda el Encuentro Periférico de Artes y Literatura Lupanar Sur, realizado en Santiago, y Viña del Mar.  Como cuentacuentos ha recorrido aulas, bibliotecas y hogares de niñxs desde el año 2017. El 2018 es productora y guionista del proyecto de fomento lector CONUL (Cuentos Originarios para Nuevos Lectores) ganador del fondo de talentos artísticos de la Florida. Organizó el Poesía en Toma + cuentos rebeldes en la UMCE (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación), en el contexto de las tomas de universidades y escuelas del mayo feminista. El 2019 imparte un taller de expresión artística y narración oral para niños, en una escuela pública en la comuna de Peñalolén. Es publicada en la antología feminista Poesía en Toma (Editorial Punto G). Ha participado de diversos encuentros y escenarios de difusión de poesía y narración oral en Argentina y Chile. En la actualidad forma parte del Ensamble Magalú(z), proyecto de poesía, cuentos, performance y música fusión. Además, es co-fundadora y colaboradora activa del colectivo Slam Chile que se encarga de la promoción y difusión de la poesía slam. Así mismo, participa en el colectivo de filosofía audiovisual La Trifulka desde el año 2018 a la fecha. Recientemente se encuentra inmersa en el proceso de edición de su primer poemario La Acrobacia del Loco a publicarse este mes de julio.

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