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pensamiento creativo

Los extravíos y zurcidos de Virginia Benavides

COMENTARIO CRÍTICO A:

Zurcido Invisible (andesgraunediciones,2018) de Virginia Benavides
Sienda Muestra poética (Vagón Azul Editores, 2018) de Virginia Benavides

Escribe: Julio Barco

A.ALGUNAS IDEAS SOBRE LA POÉTICA DE VIRGINIA BENAVIDES

Leyendo Zurcido invisible (Andesgraund Ediciones, 2018) como Sienda (Muestra poética) (vagón azul editores, 2018), las dos nuevas antologías de la obra de Virginia Benavides, encuentro una fuerza interna que comparten, como espíritu:

1)Por un lado, una intensa introspección desde el Yo como Sujeto Poético que observa, se indaga, se abre, se deshilacha, se desarma, se confecciona un sonido propio, un juego propio como detrás de las convencionalidades; es así, que la poesía se torna una suerte de latido detrás de lo real, o una suerte de tejido, o «zurcido invisible».

Sienda - Virginia Benavides - Comando Plath

2)Por otro lado, vemos un intenso trabajo desde el mundo interno gracias a las imágenes de la infancia, los acercamientos a la voz pueril y al deseo adolescente, perpetuamente deseoso del infinito vehículo del lenguaje. ¿No es acaso un síntoma que, por ejemplo, su primer poemario Exstrabismo (2003) tenga como poema nuclear al logrado poema Botella borracha? Ese estado ebrio, del propio movimiento de la botella, nos abre los siguientes versos:

«Porque nada es verdad pero tampoco es mentira
En mi ciudad de manantiales habitada por un loco hidrofóbico
Donde arranco mis pasos de su piel alunada
Pervirtiendo la crisálida a ser seda en la danza»
(*)

Y, más abajo, estos poderosos y reflexivos versos:

«Porque el río que buscamos nace en nosotros
Y se prolonga sin lastre metafórico en las palabras
Que nadan como peces en la nada universal»
(**)

5 poemas de "Zurcido invisible" (2018), de Virginia Benavides ...

Este poema, de los más logrados de Benavides, nos invita a conocer mucho de la técnica ritual que imprime su obra. Como en el problema del estrabismo, el poeta dotado de mirada, tiene un desarraigo de la realidad, una mirada no convencional; cierta ebriedad y desasoseigo en el decir que finalmente se hace música en un sentir lírico único. Su sentido de ser, gira en torno a una densa música, que descubre su caos con la realidad y su deseo de avanzar, aunque sea «a oscuras». Este «no ver»,en realidad, es un ver más intenso; como en el caso de los místicos, ese no saber sabiendo, ese no saber nada para – como sentencia San Juan de la Cruz – saberlo todo. En ese diálogo, engarzo esto que Benavides sugiere:

«Avanzo, iluminada por mi ceguera«(***)

B.EL PODEROSO RITMO INTERNO como teorema de voces & POSIBILIDADES

Poeta que no posea música interna hace cualquiera cosa menos un discurso ritmico; la música al ser deseo, sujección y poder se hace necesariamente trágica. El poeta que «canta» es el alquimista atado a la poesía desde su propia médula. La poesía moderna re-usa la voz en un crisol de infinitas posibilidades. En la claridad confusa del canto, oímos espejos, voces, baba, saliva pulverizada por el frenesí de los deseos, gozos, pétalos y pieles:

«No es que seamos malas. No es que seamos buenas. No es que seamos. Solo sabemos gritar mientras hacemos nuestro trabajo en este campo mental de desenterrar el sentido más ido. Una camisa de fuerza que arrulle, una luz desde mi frazada con agujeros como un vientre con ventanas. Esquizofrenia de esquirlas sin sentido en este accidente de luces. «(****)

La mente arde: el poema es fuego nuevo sobre el ser. Por otro lado, el poeta que diagrama es más cerebral; el que canta, instintivo. El que canta y diagrama es poeta genio. En la furia verbal de Benavides observamos estos decires y así, sus textos son también un fruto donde resuenan voces que hablan de su itinerario personal.

Tanto en su primer trabajo como en Sueños de un bonzo (2013) – pasando por los dos inéditos Hospital del Niño y Descierto – encontramos esa misma beligerencia. Siendo, e parte de la llamada generación del 90, vemos en su poética un riesgo y salto personal. Fragilidad, locura y sinceridad son algunos de los mejores aportes de su poética. Pienso en la poesía como un deseo insaciable, o como un continuo tejido que algunos alquimistas practican para provocar nuevas posibilades mentales.

PIE DE PÁGINA:

(*),(**) y (***) del poema Botella Borracha

(****)del poema Paladas

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