red peruana de literatura

pensamiento creativo

Perú, poema a re-escribir, por Julio Barco

CORONAVIRUS | Perú supera los 200.000 contagios y Chile los ...

De repente no la Marca Perú, ni el país como una bandera que no es lo que somos, pero sí el sueño de fortalecer la unidad y aprender de las diferencias de todos: lograr esa comprensión es necesaria ahora que vivimos en tiempos donde no existe el diálogo y todo es tan veloz y poco reflexivo.

Ese Perú de Vallejo, de Juan Ramírez Ruiz, de Tulio Mora, Verástegui, de Moro y Calvo, de Varela, Flora Tristán y Martín Adán; de tantos pintores como Humareda o Chávez, pero también de nuestros tíos y abuelos, hermanos y hermanas, gente que luchó en sus espacios por la mejora; lo que, también y en su diversidad, nos hace pensar en la pregunta de siempre, finalmente, ¿qué es el Perú?

Pregunta de grado adolescente,. Y aquí Vallejo nos dice algo impecable:«Nos encontramos, pues, en el Perú,con una nacionalidad fallida. ¿No ha existido nunca? Se sentiría uno tentado a creer que esas zonas han vivido siempre aisladas a la existencia de sus vecinos (…)(1)» como también : «el Perú es tres países, cada cual, con su lengua, sus creencias y costumbres de todo distintas(2) Y pensemos en esos poderes cuando soñemos el horizonte del Perú. Y pensemos qué es el Perú en la agenda mundial, qué es para los países vecinos; cómo podemos movernos hacia otro futuro. Me pregunto si acaso aún somos dependientes de todo el movimiento de la economía mundial y qué pobre papel tenemos.

Un país pequeño y complejo, raro y elocuente. Lima con sus calles y parques macilentos; Trujillo con sus plazas y avenidas; Arequipa con sus calles angostas y balcones; Cajamarca con el resplandor de sus cielos despejados… Ese Perú que vive aún en el viejo criollismo de las sectas, que no quiere otros discursos, que solo se cierra en sus plásticos coloquios banales no me interesa: ese Perú no deseo. Queremos educación, queremos cultura para todos, queremos más bibliotecas para que el ciudadano pueda mejorar su crítica con el sistema que vivimos.

Sin embargo, la sociedad calla; el silencio de las casas reina los cuerpos; hay miedo por la peste; hay terror por la pobreza; hay jóvenes por todos lados robandos o haciendo obras. El Perú encerrado en los estudios y medios de comunicación que solo cantan a la empresa no quiero; el Perú de los que luchan, los que, como dijo el Poeta, ponen aquí sus ilusiones y sueños. Y que paradoja lograr la unidad entre tantos cantos sonoros, y qué delicioso sería que todos compartan caminos más unidos.

Estamos todos llamados a fundar la esperanza, la lucha y la crítica estética que toda sociedad necesita. Yo alzo desde aquí mi fuego. No solo el de mi apasioando latido juvenil ni el de mi arte, sino el de las venas y sangre que late por mis ideales.

Saludo y estoy junto a todos los que buscan un cambio real y si acaso la insolencia de mi corazón me arroja a este escenario, es también para fustigar a todos esos canallas y tibios que viven en el mecanismo de la corrupción. No estamos solos, somos una gran ola construyendo este nuesto poema llamado Perú. Yo alzo desde aquí mi luz.

Y ese Perú que me duele ahora con sus 40 mil muertos y muchos ahora sufriendo; no solo por el virus sino, en realidad, por la injusticia de un Estado que favorece a los grandes monopolios. Hay dinero, no hay una mirada hacia la mayoría, no hay mirada real hacia todos ni bienestar general. Hace falta despertar: para observar que esa fuerza no nace sino de nosotros mismos, y para lograr fortalecer las estructuras del complejo espacio que habitamos debemos empezar por sembrar en nuestras ideas la posibildiad de una educación crítica.

Pienso en el Mundo y en el Mundo pienso en mi gran y pequeño país, hermoso y latiendo. Aquí, amigos y amigas, desde mi desordenada biblioteca, un fuerte abrazo y sigamos estudiando, trabajando y haciendo más cultura, en amistad y en paz con todos.

Yo dejo aquí mis palabras, sustancia que palpita y arroja sombra. Hace falta agarrar un lápiz para volver a escribir este país, el Perú es un país a re-escribir. El poder de la creatividad como fuego diario.

Lima, julio, 2020

(1) y (2) Del libro César Vallejo Corresponsal de prensa / Antología de crónicas y artículos.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: