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Noche de luna escarlata & otros poemas de Historia Baltazar

Dentro de todos sus matices, la poesía de Historia Baltazar nos impone una prosa musicalizada, un ritmo donde su timbre íntimo nos aproxima a su carrusel de sensaciones: hay una voz «delgada» y «tenue». Ello es una pista de estos versos: como si fueran líneas en la orilla de la mente. Diálogo, arte, convulsión ínsita, intimismo.
(Julio Barco)

NOCHE DE LUNA ESCARLATA

                                  Puse los ojos sobre ti, hombre de barro...

Esta tarde cruzaste las fronteras de mis ojos marcando tu tenaz silueta por mis pechos.
Si…
Soy la India que coloca los labios sobre los tuyos, aquella que arranca tu sombra y la posa en un pedestal de arcilla y paja.
Esta noche eres el rehén esposado, cautivo y agonizante de mi palacio.
Eres la noche infinita de deseo sub urbano y basilecto que existe y existirá en este infinito universo.

Mientras tanto galopo en los sauces de tu mirada, como una hebra que cuelga de tus dedos, como tú títere favorito.

Hoy me vestiré de rojo escarlata, de una tierna bestia con sabor a luna llena.

     Ya no existen miedos...

                          Ya no le temo a nada...

AMADO

Amado de mis mares salados.
Amado de mis aguas turbias camanejas,
gotas trasparentes,
mi semidios oscuro,
árbol de fruto prohibido…

Me tienes desnuda, tatuada y mojada en el ápice de tus manantiales.
Trepidada, obnubilada, tonta y ciega,
sonrío con la resaca del mar en mi cintura.

Mi delirio, la profundidad de tu mirada.

Recojo los rocíos de tus mejillas, que arrastran los causes en las arenas a través de las noches infinitas y estrelladas.

Amado,
déjame tocar tus tinieblas en aquel tiempo sin tiempo
déjame seguir desnuda en tus aguas bautismales de agua escarlata,
pero por lo menos háblame,
mírame
tócame.

Pon tus palabras en mi boca.

Tú me diste la vida, la palabra, el canto y la luna.

La lluvia que no se compara con cualquier follaje en este universo;
libertador de mis eternas noches, te entrego todo lo que me brindaste,
desde hoy no habrá en mi alma regocijo, ni horas de lucha,
tampoco recuerdos caídos en las profundidades del tiempo cuyas banderas solo pedían paz.
Escucha mi voz, mi delgada y tenue voz, nacida en tus nevados,
habéis visto en mis ojos mi historia, mi tierra, mi pueblo;
dame la paz que guardas celosamente en tu bodega y recoge lo que sobra de mí, en esta hoguera.
Desaparece los latidos de mi alma que solo hablan de soledad
después de la caída en mi última batalla;
bajad hasta el lecho de mis labios,
tocad mi ser sangriento, que lucha por alguien que eres tú.

En esta agonía llamada despedida
por lo menos dale una chispa de claridad a mi universo;
y tal vez, en tu sombrío olvido, mi sonrisa aflore como una copa de vida, y el humus de mi ser se deslice suavemente por los senderos de tu cuerpo.

Tal vez, el légamo de mis recuerdos yacerá dormido en tu memoria para siempre, cual estatua sórdida y fría.

Tal vez, todas mis historias sean fundidas en una brasa
convirtiéndose a ciegas en carbón y olvido.

Yo, moribunda estaré mirándote de abajo, sin cerrar ni un momento los ojos, sin hundirme en tus aguas, sin ser plato de otro.
Pero mi mirada,
mi mirada no vino hasta a ti para ser olvido.

LUM.

Lum, cuéntales a tus amigos
que hubo alguien que te cantó en las mañanas
con violenta alegría y belleza,
que tiraba serpentinas locas de cabellos al mundo bailando en tu arca.
Cuéntales, que hubo alguien,
que besaba tus labios sonámbulos por las madrugadas
llenos de fuego en tus fogones profundos,
alardea que fuiste el motor oculto de un alma en pena
que giraba por la vida como una rueda, empañada de sudor y cansancio.
Mi amado, cuando crezcan los sobrinos
cuéntales que hubo alguien
a quien le mesías los columpios súbitos de sus emociones
que esa mujer esperaba a diario en anhelo loco tus besos
que con sólo tus ojos eras capaz de mover a carcajadas su vagabunda alma,
que tus risas flotaban sobre ella como sedas de suspiros
en un manantial solitario.
Cuéntales a tus padres, en el lecho de sus muertes,
que existió la sombra de un corazón sincero, que te amo de verdad,
que enarbolada de fantasía, dolor y melancolía
pronunciaba en sus mejores deseos
la única maravilla de este mundo: Tú.

Cuéntales
que hubo alguien que trabajaba sus telares con tu oscuridad y misterio,
que tejió la esperanza con tus deseos,
y que ante ti
era un simple mortal maravillada de tus prodigios
un poco rota
un poco patética
pero furtiva en tu ser.

Diles que eras rascacielos,
que podías armarla y desarmarla en el humus de tu sendero
que eras divisorio de prisiones entre su realidad y su pasado,
que fuera de ti ya no había un mundo real donde ella toque y vea,
donde su única obra prodigiosa, fuiste tú.

Que fuiste agua ardiente que curaba sus heridas
el único tragaluz de su camino ribeteado por calma y paciencia,
que eras el pan seco y agua de sus prisiones del alma
el restaurador de las lágrimas que a diario trabajaba a gran escala,
que fuiste el pacto firmado de una relación amorosa eterna.

Cuéntales con rigor que fuiste estrellas de seducción.

Diles, que hubo una mujer de pensamientos relámpagos
que un día dejó descansar el ruido de tus pasos
para dejar su alma y ser contigo, e irse con su cuerpo.

Diles,
cuéntales,
que esa mujer era yo.

LA VELADA.

Y qué te puedo decir esta noche,
tal vez ¿contarte las estrellas?
o narrarte la noche más fría de esta semana.

Y dime ¿De qué puedo hablarte?
Si al entrar por esa puerta,
encontré las rosas muertas,
la casa triste,
el suelo frio,
y un recuerdo de nosotros latente.

“Esta noche es de colección”
La melodía suena en el alma
y las voces de mi yo interior me preguntan otra vez:
¿Por qué?…
Que pregunta profunda…
Quisiera intentar una vez más darle razón a esta historia.
Ya que mi amor lo dejé en aquel monte verde de cielo azul
Aquel día…
Aquel dia…
aquel día parecido a éste…

Hoy, mi ser fallecido y tétrico yacerá aun aquí,
en este mundo ilógico, de gente que camina y delira
sin sentido.

FIN
Lo mismo digo yo, culto respetuoso y honorable hombre.
Ya ni se cómo llamarme.
Me he perdido en la inmensidad del destino, y ya no se si mi cuerpo yace vivo o muerto.
No espero su despedida.
El adiós es inevitable en estos momentos de agonía.
Hoy en tu funeral de abril, puedo recordar sacos de arena en el desierto, sin gota alguna de agua, bajo el sol ardiente, donde arden las heridas y arde el alma…
No os pido misericordia de vosotros, estaré en este limbo de verano por un momento.
Tú decides si te quedas al lado de esta agonía llamada abril,
tú decides si te quedas en este frío llamado verano.
Esta tarde mirándote a los ojos, frunci el ceño prometiendo lo que a menudo me prometo.
Ya basta verano…
Ya basta idilio…
La fuerza de mi ser esta en en agonía.
Ya es hora…
Ya es hora…
El ocaso se acerca.
No tengo nada que aclarar.
Ya estoy muerta…
Ya estoy viva… A la vez
Mírame a los ojos.
Yo te estoy mirando…
Y rompo lo que tengo que romper en este mísero universo.

                               Estoy cansada…

             Es, el fin…

PARIS
Antes de tus ojos y cabello negro fueron los ríos profundos
fueron los cerros y manantiales,
en cuyas ondas raídas
los picaflores y rocíos parecían inmóviles,
fueron los suelos trémulos
mis párpados de barro
mi forma extraña de escultura hecha de arcilla.

Fueron mis pampas desérticas llenas de neblina
de hambre y soledad,
Fue el grito desesperado y sangriento de la empuñadura de una roca en mis pequeñas manos.
Fue la humedad del frío cuyas iniciales,
estaban escritas en este universo.
No supe perder la vida mi compañero
Hermano
Amigo…
Sabes de mi tierno salvajismo
de aquellas gotas rojas de calibre espeso
que estaba casi terminando con mi vida.

Estoy aquí
contando una vez más tu historia
desde el inicio del país de las maravillas
hasta la odisea, la tierra final, la resaca, la madriguera,

                       Te estoy buscando.

Yo, efímero ser me pregunto: ¿me estás esperando?,

y apreté los dientes sobre dientes
frente al sentimiento vacío en el cual anduve

       Qué dulce silueta…

Regresaré a mis tierras, sin nombre ni existencia
viajaré a otros dominios llenos de lluvia y neblina
buscaré nuevos aromas en los intersticios de la vida
germinarán las semillas de mis plumas
¡Oh París!

                    París…
                                        París…

Sentimiento gris

Me he vuelto tiniebla.
Si…
Me he vuelto tiniebla en el andar de este camino,
Camino largo y angosto.
Lo sé…
para tus ojos me he vuelto tiniebla
y no me quejo.

Mis trémulos pasos fueron olvido para tu mente
Me fui volando…
¡Como yo, bien, lo sé hacer!

En tu lista negra, amado mío,
mi nombre suena a misterio
y en este delirio mi alma se vuelve recuerdo.
¡No hay más que decir!
Mis palabras son mudas ante tu ser.
Y aunque vacilo con tu lejania y ausencia
No importa
Tus recuerdos son tercos en mi ser
y en esta agonía de cielo nublado
río y murmuro
en mi poca soledad…

LA TREGUA

Hermano, amigo, compañero, ya paso tanto tiempo donde nuestras almas no han descansado, nunca han consolidado una patria justa entre la luz y nuestro amor.
Gracias a usted, nuestras almas se estremecieron en las más profundas tinieblas, donde las espinas nacen y crecen en plenas falsas sonrisas.
Nuestros labios, pies, y ojos se unieron con la muerte en la más profunda tempestad de la historia de este universo.
Entiende…
Óyeme, escúchame, has de este rumbo lejano, al menos un poco de agua limpia.
Procura hacer de este desierto al menos un poco de primavera.
No huyas de este corazón despavorido que busca consuelo de tantas heridas.
Encuentra un límite a este final sanguinario llena de piedras, fuego y pesadumbre.
Dame al fin un nombre que sea digno de mi estandarte.
Y cuando llegue mi hora al menos saber que fuimos un poco de pan, vino y alegría.
Es hora de dejar mi armadura, estoy cansada…
Pero dame una mano, que apriete al menos la mía y deja caer al fin los granos de paz que necesita esta tu esclava cautiva.

Pon la distancia a estos mundos incompatibles, hazte cargo de tus cadenas, recorre tus arenales y saca tus aguijones.

¡Pero entiende, Óyeme y escúchame!
No termineIs tu vida aplastado, derrotado y comido por los animales…

Sobre la autora:

Mi nombre es ROCIO TURPO BALTAZAR naci en 1991 en la ciudad de Cusco.Vivo y radico en la ciudad de Arequipa hace 6 años Actualmente estudio tecnología médica. Fui modelo étnica representante cultural de imagen entre los 20 y 23 años en cusco me forme en la escuela de modelaje Modelli Cusco. Mis primeros textos fueron apenas aprendí a escribir.


Pulí algunos poemas en el taller trimestral con Rodolfo Hinostroza en la ciudad de Cusco. Actualmente soy escultora, artesana y pintora. Ahora con un proyecto encaminado de un poemario con el seudónimo de HISTORIA BALTAZAR.

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